Y la vida sigue pero como cuesta.
Duele tanto crecer.
Darse cuenta de que lo imposible
es imposible y que el amor no basta.
Ya no quiero intentarlo mas.Quiero parar.
Pensé que íbamos a crecer juntos, como lo
estábamos haciendo ya hace 3 años.
Eras esa pieza en mi rompecabezas que completaba
el paisaje que siempre soñaba de niña.
Ahora tengo que resignarme a rendirme.
Que solo en sueños puedo estar a tu lado,
convivir en esa casa que nunca tendremos,
criando esos hijos que nunca existirán.
La vida sigue, pero todavía no puedo aceptar
de que no volveremos a caminar de la mano, ni
desvelarnos por la noches con películas, ya no
seré testigo de tu mal humor por la mañanas
que tanto odiaba antes y que tanto extraño ahora.
21/1/15
No hay comentarios.:
Publicar un comentario